Jose Redondo, fisioterapeuta.
Una de las situaciones que más preguntas genera durante el embarazo es cuando en una ecografía aparece que el bebé está de nalgas o en posición podálica.
Muchas mujeres llegan a consulta con dudas muy parecidas:
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¿Todavía puede darse la vuelta mi bebé?
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¿Hay algo que se pueda hacer?
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¿En qué consiste el tratamiento?
En este artículo quiero explicar cómo trabajo en consulta cuando una embarazada llega con esta situación.
No buscamos girar al bebé
Lo primero que explico siempre es algo importante.
El objetivo del tratamiento no es girar al bebé con maniobras.
Mi enfoque consiste en trabajar sobre el cuerpo de la madre para liberar tensiones que pueden limitar el espacio dentro del útero.
Cuando el entorno del bebé se vuelve más adaptable, en algunos casos el bebé puede reorganizar su posición por sí mismo.
El cuerpo de la madre influye en el espacio del bebé
Durante el embarazo, el útero está conectado con muchas estructuras del cuerpo de la madre.
Entre ellas:
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el abdomen
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el diafragma
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la pelvis
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los ligamentos uterinos
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el suelo pélvico
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el sistema nervioso
Si estas estructuras presentan tensiones o limitaciones de movilidad, el entorno del bebé puede volverse menos adaptable.
Por eso el tratamiento se centra en mejorar la movilidad y liberar tensiones en estas zonas.
Cómo es la primera sesión
La primera sesión suele durar alrededor de 75 minutos.
En ella realizamos:
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una ecografía para comprobar la posición del bebé
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una valoración del abdomen y la pelvis
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tratamiento manual sobre el cuerpo de la madre
Durante la sesión utilizo diferentes herramientas clínicas que forman parte de mi forma de trabajar:
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fisioterapia del embarazo
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técnicas osteopáticas
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liberación miofascial
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trabajo sobre el sistema nervioso
El objetivo es ayudar al cuerpo de la madre a recuperar movilidad y equilibrio.
Qué ocurre después del tratamiento
Cuando el bebé todavía no está encajado y tiene espacio para moverse, en algunos casos puede reorganizar su posición en los días posteriores.
Por eso solemos realizar una revisión ecográfica unos días después para comprobar si el bebé se ha colocado cabeza abajo.
Si todavía no se ha colocado, realizamos una segunda sesión de tratamiento.
Cada embarazo es diferente
Es importante entender que cada embarazo es único.
Hay bebés que se colocan de forma espontánea y otros que permanecen en posición podálica hasta el final del embarazo.
El objetivo del tratamiento no es prometer un resultado concreto, sino favorecer las condiciones para que el bebé pueda moverse si tiene espacio para hacerlo.
Cuándo consultan muchas embarazadas
Muchas mujeres acuden a consulta cuando en una ecografía en las semanas 32, 34 o 36 del embarazo les informan de que su bebé está de nalgas.
En ese momento todavía puede haber margen para favorecer el movimiento natural del bebé.
Si quieres conocer más sobre este tratamiento puedes verlo aquí: