Durante las últimas semanas del embarazo, la mayoría de los bebés se colocan cabeza abajo dentro del útero, lo que se conoce como posición cefálica.
Sin embargo, en algunos casos el bebé permanece de nalgas o en posición podálica.
Cuando esto aparece en una ecografía del tercer trimestre es normal que surjan preguntas como:
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¿Por qué mi bebé está de nalgas?
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¿Es algo frecuente?
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¿Puede cambiar todavía de posición?
Cada embarazo es diferente y la posición del bebé puede depender de distintos factores.
Qué significa que un bebé esté en posición podálica
La posición podálica significa que el bebé se encuentra con las nalgas o los pies orientados hacia el canal del parto en lugar de la cabeza.
Durante gran parte del embarazo esto es completamente normal, ya que el bebé tiene bastante espacio dentro del útero para moverse.
A medida que el embarazo avanza, el espacio se reduce y la mayoría de los bebés terminan colocándose cabeza abajo antes del parto.
Es más frecuente de lo que parece
En las semanas finales del embarazo, aproximadamente 3-4 % de los bebés permanecen en posición de nalgas.
Esto significa que no es una situación excepcional.
En muchos casos simplemente se debe a la forma en la que el bebé se ha colocado dentro del útero.
Factores que pueden influir en la posición del bebé
La posición del bebé dentro del útero puede verse influida por distintos factores.
Algunos de ellos están relacionados con el propio bebé, mientras que otros tienen que ver con el entorno del útero.
Entre los factores que pueden influir se encuentran:
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la forma del útero
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la cantidad de líquido amniótico
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la posición de la placenta
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la movilidad del abdomen y del diafragma
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el equilibrio de la pelvis
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la tensión en ligamentos y fascias que rodean el útero
Cuando el entorno del útero presenta tensiones o restricciones, el espacio disponible para el movimiento del bebé puede verse condicionado.
El papel del cuerpo de la madre
El útero no funciona de forma aislada. Está conectado con distintas estructuras del cuerpo de la madre.
Durante el embarazo existe una relación directa entre:
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abdomen
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diafragma
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pelvis
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suelo pélvico
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ligamentos uterinos
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sistema nervioso
Si estas estructuras presentan tensiones o limitaciones de movilidad, el entorno del bebé puede volverse menos adaptable.
En algunos casos esto puede influir en la posición que adopta el bebé dentro del útero.
Favorecer un entorno más adaptable
El objetivo cuando el bebé está de nalgas no es forzar un giro, sino favorecer que el entorno del útero tenga mayor movilidad y adaptabilidad.
Cuando el cuerpo de la madre recupera equilibrio y movilidad, el bebé puede tener más facilidad para reorganizar su posición si todavía tiene espacio para hacerlo.
Trabajo manual durante el embarazo
En algunos casos, el trabajo manual sobre el cuerpo de la madre puede ayudar a liberar tensiones que rodean el útero.
Este tipo de tratamiento busca:
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mejorar la movilidad del abdomen
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liberar tensiones en el diafragma
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equilibrar la pelvis
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favorecer la relajación del sistema nervioso
Cuando el bebé todavía no está encajado, esto puede favorecer que encuentre espacio para colocarse cabeza abajo en los días posteriores.
En Grow Clinic acompañamos a muchas embarazadas en esta situación mediante un enfoque que combina fisioterapia del embarazo, liberación miofascial y técnicas osteopáticas.
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Cuándo consultar si el bebé está de nalgas
Muchas mujeres consultan cuando en una ecografía en las semanas 32, 34 o 36 del embarazo les informan de que su bebé está en posición podálica.
En ese momento todavía puede haber margen para favorecer la movilidad del bebé.
Cada embarazo es diferente, por lo que siempre es importante valorar la situación de forma individual.